Diagnostico capilar por imagen

El cuidado de la piel del cuero cabelludo es fundamental para mantener la salud, la belleza y el aspecto del cabello de nuestro cliente. Unos hábitos de cuidado inadecuados, junto a aplicaciones frecuentes de productos químicos en el cabello, agresiones externas, medioambientales, e incluso factores internos, pueden provocar daños en la piel del cuero cabelludo y favorecer la aparición de alteraciones con consecuencias visibles en el cabello en mayor o menor medida. Las más frecuentes son: descamación, caspa grasa, caspa seca, picor, irritación, rojeces, grasa, sequedad, desequilibrio lipídico… hasta las temidas alopecias. Por todo ello, si queremos que el cliente mantenga un cabello bonito y joven por más tiempo, es fundamental conocer en detalle el estado de la piel del cuero cabelludo.

Gracias a las nuevas tecnologías y al diagnóstico capilar por la imagen, podemos  hacer un examen en profundidad del estado del cuero cabelludo para prevenir y tratar todas estas posibles afecciones.
Pero además de tratar y resolver alteraciones visibles del cuero cabelludo, el diagnóstico capilar por la imagen ofrece otro beneficio adicional en la farmacia: permite, conocer  con antelación el estado del cabello y cuero cabelludo. De esta forma, podemos  adaptar los productos y el servicio a las características y necesidades de cada cabello, minimizando así el riesgo de consecuencias imprevistas o no deseadas.

¿Cómo se realiza un diagnóstico capilar?

Antes de iniciar el diagnóstico es imprescindible realizar al cliente algunas preguntas sobre la salud, el estilo de vida y los hábitos cosméticos relacionados con el cabello.

1er paso: observación por microcámara de la estructura del cabello y del cuero cabelludo.
La tecnología nos permite ver el cuero cabelludo y el cabello en otras dimensiones que nos descubren su verdadera estructura.

2º paso: identificación del problema en la piel.
Se realiza un diagnóstico preciso del estado del cuero cabelludo y el cabello. La forma de conseguirlo es la siguiente:
» Se analizan los datos personales proporcionados por el cliente.
» Se realizan diferentes pruebas sobre el cuero cabelludo para valorar, entre otros datos, la cantidad existente de cabello, el grado de seborrea y caspa, la vascularidad o la transpiración.
» Se diagnostica el problema capilar y se elabora un gráfico de las alteraciones. Entre estos problemas podemos encontrar alopecia androgenética, por desequilibrios orgánicos, etc.; caspa grasa y caspa seca, seborrrea e hidroseborrea, cuero cabelludo sensible…
» Se decide el tratamiento más adecuado para cada caso, tanto para realizar en casa

3er paso: elaboración del informe e inicio y control del tratamiento.
Tras realizar un informe completo al paciente, se inicia el tratamiento, controlando la evolución de los casos mediante revisiones periódicas, analizando de nuevo el cuero cabelludo por comparación con la última imagen capturada y registrando los comentarios del cliente.